jueves, 25 de septiembre de 2008

el sueño en paz

Una vez camine junto a los soltarios lechos de quienes durmieron para siempre.
Una noche anduve junto a los que callaron sus desdichas y alegrías.
Una ocasión camine junto a las almas olvidadas de un viejo cementerio.
Me gustaría regresar a esa paz, a esa tranquilidad, fue una noche hermosa; pero, es cierto, ellos sufrieron mucho en sus vidas, lo mejor es que ellos sigan en tranquilidad en su última morada, no soy digno de perturbar su descanzo.
Alejate, tumultosa vida; deja que llegue la paz; no te temo, vida; deja nuestro espíritu descanzar.