Es extraña la sensación de ver morir a una persona joven, y más aún cuando esa persona es alguien a quien has admirado desde tu infancia; es demasiado fuerte ver como en un mes una persona se desgasta tanto que finalmente confluye a su deceso, aún siendo uno de tus máximos héroes, a alguien que desde tu niñez has tenido en el pedestal de la grandeza de un hombre, pero al fin y al cabo sólo somos hombres que tenemos un comienzo y un final en esta tierra de sufrimientos y gloria. Por más fuertes que seamos estamos destinados a ser sólo carne que ocupa un lugar en este mundo, pero siempre el espíritu y nuestro legado permanecerán de acuerdo a lo importante que haya sido éste entre los demás.
Muerte, de la mano de Enfermedad cosechas la vida, llevas con ella el sufrimiento y la tristeza, sabes como dar dolor a los hombres, pero no sabes hacer que olvidemos la alegría, no borrarás jamás de nosotros el recuerdo de quién ha partido antes, pues dentro de nosotros siempre vivirá.