martes, 20 de abril de 2010

Breve Historia

Esta es la historia de dos personas que caminaban cerca por mucho tiempo y nunca se dio la posibilidad de que se encontraran. Pasaron varios años antes de que se conocieran.


Sus caminos se pusieron difíciles y pedregosos con el pasar del tiempo, e innumerables lágrimas cayeron por sus mejillas. En momentos todo era gris y en otros más negro que el vacio absoluto y sus corazones se retorcían del más tormentoso dolor q pudo existir. En otros momentos la alegría estuvo con ellos multiplicando la vida en sus vidas, pero toda la luz se apagaba al final.

La vida se encaprichaba con mantenerlos cerca físicamente y no permitiendo nunca que percibieran su existencia; pero jugó con ellos.

Luego de varios años se conocieron, como dos personas que tienen la obligación moral de conocerse al tener en común sus estudios; pero este era el medio que la vida necesitaba para realizar su deseo. Vivieron aún sus vidas, sus dolores, su impotencia y sus anhelos de manera separada.

Llámenlo coincidencia, llámenlo destino, de manera poco usual se juntaron sus caminos. Reconocieron en el otro la mitad de sus vidas, la complementación a sus diferencias y a sus semejanzas, la razón verdadera de su vida en la tierra; compartieron sus sueños y sus esperanzas y se amaron tiernamente uniendo por siempre sus almas.
 
El llanto y el dolor están en sus vidas, como parte inseparables de ellas, pero aún con toda la oscuridad de la vida la alegría se compartió entre estos seres como una agradable manera de llevar todo, como el anhelo perpetuo de vivir sin conformarse con lo que han logrado, queriendo siempre más y más por vivir...
 
Efímera vida, torturadora y castigadora, ¿cómo has cambiado tu esencia hoy? aprendo de ti y del dolor que me has dado; paradójica alegría es la que siento hoy al permitirme encontrar a este ser amado, bella mujer que ha ocupado mi dañado corazón.