Hay veces que siento que mi tiempo no da para más, que ahora es el tiempo del fin de mis días y que todos los acontecimientos confluyen y parecen coludirse en mi contra. Son ocasiones en las que ya no veo esperanzas y en las que los fantasmas de mi pasado reciente me ahogan y sofocan en la soledad de mi alma, agotando todo deseo por seguir en este mundo. Pero aunque no vea luz al final de este túnel sé que en algún momento voy a poder descansar de todo esto, ya sea en esta vida o en la eterna. Mi corazón ruega a Dios por el don de la muerte o la paz a mi alma y el fin a esta aflicción.
Desde lo alto alumbra mi alma en el camino de la soledad, lleva mis pasos a la eterna tranquilidad, o bien llévame ahora a disfrutar en tu paz...
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